domingo, 28 de marzo de 2010

No puedo manejar un auto, ni puedo manejar una bicicleta. No puedo manejar tampoco al rayo que me partió y me dejó tirada en medio del patio por tu culpa. Y cada vez que te veo siento el rayo, maldito rayo, y creo que lo ignoro. Creo, pero no: está. Está y me quita el habla.


Ahora estoy con una bala en el hombro, y encima el rayo me dejó tirada en medio del patio, y vos caminás. Quiero decir: seguís de largo. Hay un olor a sangre que no se soporta, derramo derramo, y dónde hay chocolate, qué lo parió… Si tomo coraje, me subo al avión y empiezo a buscarte, no me importa.

2 comentarios:

mareano dijo...

será cuestión de salir a buscar...

Protervo dijo...

lindo, amiga facebook. al final se te pasa.