domingo, 26 de abril de 2009

Hacia abajo




Es cierto: lo sabía. También es cierto que lo ocultó, como siempre, debajo de escenas ideales e imaginarias. Cuando se percató de lo utópico, sintió la esencia salir por sus fosas nasales. Y eso dolía. Para contrarrestar el efecto, incorporó un poco de cacao, todos saben que es la receta perfecta para calmar las desilusiones. Pensó que odiaba los inventos, que ahora quería lo real. Pero no, entonces el cacao. Amargo, una lástima.

No supo si fue por esa música, o que el aire estaba un poco contaminado, lo cierto es que fue atacada por el deseo. Tenerlo, solo por unos ratos, esporádicos ratos. Pero sí, tocarle la cara, mirarlo por primera vez a los ojos, ¿Qué encontraría en esos ojos? Comió más cacao, necesitaba conjeturarlo. Ahí fue cuando sintió que la dulce amargura del chocolate estaba haciendo estragos en su mente. Tanto remedio provocó un incendio. Y bueno, cabeza al piso, piernas para arriba y a tomar agua porque esta vez tenía que salvarse. Como siempre, se había olvidado de pagar el seguro.

IMAGEN PUM PUM http://www.fotolog.com/pum_pum

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como que "hacia abajo"?... siempre hacia arriba amiwa! como un globo relleno con helio!. Pilas Pilas! Pluma pluma gay.

Pum Pum... que gostoso!

te adoro ami

Hidráulica.