lunes, 30 de marzo de 2009

No reproché la coincidencia. Después de todo lo de aquella vez me hizo tan mal que no lo puedo explicar. Ese, tu nombre, me agobia. Ya no lo quiero ver, y no lo veré. Ahora pienso en caminar por las calles de Barcelona, simplemente creo que no existe un lugar mejor en el mundo. Y cuando todos nos despojemos de nuestros dolores, tal vez seamos más felices. Me tiembla el pulso cuando lo escribo, la noticia me inquietó. Estoy triste por el solo hecho de que mi Santo ahora esta llorando. Estoy triste porque su dolor es fuerte y creo que no puedo hacer nada para aliviarlo, cómo hacer para ir en contra de algo tan grande. Mi Santo me dijo Clara cuidate porque la mente es insospechable. Nadie está a salvo de sí mismo, y lo se porque él lo pudo confirmar. No hay nada que desee más en este momento que eso no hubiera pasado, y que mi Santo hoy viva con la incertidumbre.





"El suicidio es incomprensible, a menos que uno mismo esté pensando en ello", Charles Bukowski.

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