jueves, 30 de octubre de 2008

Una imagen surrealista. Ver en el espejo la diferencia. Seguir caminando me pareció algo así como una aventura. Pasar por arriba, por abajo, por el medio, y por todos los rincones de una realidad que una vez fue pensamiento. Esta vez faltó el helado de limón. Otra vez solo comí helado de frutilla. La panza se me llenó de frutillas y también pensé que iba a tener naranja. Y no tuve naranja. Y ahora no se si quiero naranja. Si. O no. No se si cae. Hay silencio. Tal vez mentira. Me asusta, pero no pienso. Esta vez no me lo permito porque a veces creo que pueden ver por adentro de mi mente. Además puede volverse realidad, entonces nunca más comeré de ese helado de naranja. Seguir viviendo sin tu amor es un tema de Luis Alberto Spintetta, por favor no sean ignorantes. Me angustia. Otra vez, la prohibición. Pero a veces la realidad es poco verosímil. Eso me consuela. Eso me hace seguir. Gracias por decirlo.

4 comentarios:

L.L. dijo...

Los helados de frutilla son siempre dulces porque se acaban pronto. Los de naranja son agridulces y se pegan al paladar. Además, no están en todos lados.

theDruid dijo...

qué buen blog

checho dijo...

ja esta buenísimo el blog, megustaron los bichos de ciudad, saludos!

El cuartoscuro dijo...

Me gusto tu punto de vista, en la obra que exposiste ayer en la camara de la construccion, saludos
Viviana Orozco