martes, 29 de julio de 2008

De hamburguesas y premios


...que mundo hostil canta el Andrelo. Y tiene razón. Vivimos en un mundo en que la hostilidad nada tiene que ver con lo surrealista. Pero paciencia, que tal vez la cosa se trate de no naturalizar.

¿Y si me aplastara una gran hamburguesa? Para salvarme tendría que comer carne y pan. Todos los días. Carne y pan, carne y pan, de desayuno a cena solo carne y pan.

Y después, claro, correr para despojarme de tanta chatarra. Ir hacia el inicio del juego y volver a empezar. Otra vez. Una y mil veces si es necesario. Y al final de todo, cuando el juego esté por terminar, eso que me quede porque no se me perdió en el camino será mi premio.

A veces desearía que no sea un premio solo. Que sean muchos premios porque jugar es difícil, y uno busca muchas cosas para evitar que las hamburguesas grandes caigan sobre nuestros pequeños cuerpos. Porque en realidad, el tamaño de la hamburguesa castigadora es proporcional al tamaño del castigado.

La mayoría de las veces no se puede evitar el aplastamiento. Y no queda otra que entregarse a los banquetes de carne y pan, que se tornan eternos y se corre el riesgo de vomitar. Y como la hamburguesa castigadora no nos deja movernos demasiado, ese riesgo supone otro: el de morir ahogado con el vómito propio. Como le pasó a Jimi Hendrix, por ejemplo.

Entonces no queda otra alternativa que comer carne y pan despacio. Carne y pan muy despacio y con paciencia. Carne y pan muy despacio y con mucha paciencia. Así, hasta terminar la Gran Hamburguesa y, por ende, haber vencido las adversidades. Seguir jugando y hacer todo lo posible para librarse del aplastamiento. Hasta que otra vez, (porque, dije, es inevitable) pum, caiga otra gran hamburguesa. Y otra vez sopa. O mejor dicho, carne y pan.

En la misma canción el Andrelo grita: allá afuera todo el mundo va armado. Como una surte de cultura yankee y esa pasión armamentista por defenderse. Pero la expresión, yo creo, no es literal. Es como una metáfora: todos están a la defensiva de posibles actos hostiles en contra suyo. Pero como también dijo Andrés, y antes lo escribió Soriano, y mucho antes lo cantó Gardel: NO IMPORTA, NO HABRÁ MÁS PENA NI OLVIDO. Sigamos jugando, que cuantas más hamburguesas logremos vencer, más grande será el premio. Dicen.
(Foto by David LaChapelle)

2 comentarios:

Alumnos dijo...

bormi yo quiero comerme la hamburguesa entera jeje.

Si es de Mc mejor! (jaja re materialista ella).

nena te dejo un besote!

Mery

Zimbon dijo...

Dos cosas...

1- Andrés es muyy grosso, mucho mas que esa super hamburguesa!

2- Odio Mc Donald's! Y las hamburguesas en general, cada vezme caen peor...tal vez haya comido muchas en otro tiempo...